Buenas y lluviosas tardes soñadores.
Llevo unos días preguntándome en que momento mientras dormía trasladaron mi pueblo entero a una llanura de Inglaterra y no nos dijeron nada. ¿Por qué no para de llover? Se supone que es mayo, debería empezar a hacer bueno, salir el sol... no sé ese tipo de cosas que predispones con el paso de los meses.
Pero en fin parece ser que por el momento el tiempo no tiene intención de darnos una tregua y que mejor manera de pasar el rato en estos días lluviosos que con un buen libro entre las manos.
Es por ello que hoy os quiero acercar una maravilla que está arrasando en todo el mundo y que merece la pena leer.
Se trata de "La chica del tren" de Paula Hawkins, una novela de intriga y misterio que te engancha desde el principio.
Subiéndonos al tren de las 08:04 junto con Rachel (la protagonista absoluta de la historia) nos adentraremos en una investigación policial en la que nada es lo que parece.
Ambientada en Londres, y pudiendo haberle dado un registro mucho más oscuro con la lluvia característica de la zona, me sorprende que la autora decidiera situar la acción en verano, con escenarios claros que solo dejan de oscuridad el estado anímico de la protagonista.
Es curioso como en mi caso conecté con ella desde el principio. He solido leer libros de todo tipo y en la mayoría de ellos los "personaje principales" eran personas fuertes, con algún tipo de poder, líderes en potencia.
Por eso choca que en este caso la protagonista esté acabada. Ha finalizado su matrimonio, se ha apartado de su familia, comparte piso con una ex compañera de universidad con la que no tiene mucho en común, y lo único que la hace sentir bien es beber constantemente y subir a un tren para espiar discretamente la vida conyugal de cierto matrimonio.
Apoyándose no solo en las vivencias de Rachel, sino también en la de dos mujeres imprescindibles Megan y Anna (de las cuales poco más se puede decir para no destriparos el asunto), vamos avanzando poco a poco en la historia. Con estos otros dos personajes tuve una relación de amor/odio durante toda la novela. Veía que de alguna manera hacían sufrir a Rachel y no me caían bien, pero el hecho de ir intercambiando los distintos puntos de vista de ellas hizo que al final comprendiera por qué cada una actua como lo hace en cada momento.
Sé que no os estoy contando demasiado de la sipnósis, pero es que de hacerlo os desvelaría detalles importantes y creo que es mejor que lo vayáis descubriendo vosotros mismos.
Es un libro que se lee rápido, yo no he tardado ni dos semanas en hacerlo, y que entretiene, que tal y como está el patio actualmente es lo que más falta nos hace a todos.
Para aquellos perezosos que no os apetezca leer estáis de enhorabuena porque han hecho la película y en breve se estrenará en los cines. Pero yo soy de las que piensan que donde esté un buen libro la película no tiene nada que hacer. No sé que pasará en este caso pero cuando la vea os daré mi opinión al respecto.
Os dejo el trailer aquí debajo y os animo a que os dejéis observar por "La chica del tren".
Trailer de "La chica del tren"
domingo, 8 de mayo de 2016
jueves, 3 de marzo de 2016
Un año atrás en marzo de 2015
"Como pasa el tiempo cuando te conviertes en adulto. Los días que te parecían eternos siendo pequeño, ahora desfilan delante de ti sin pararse a saludar tan siquiera."
Hace nada celebrábamos la llegada del nuevo año y ahora en menos que canta un gallo saludaremos a la primavera. ¿En serio han pasado dos meses ya? ¿En serio? ¿Dónde han ido a parar mi enero y febrero?...
Me pongo nostálgica y miro hacia atrás, pero no dos meses sino un año entero. A mi marzo de 2015 y me doy cuenta que muchas cosas pasaron desde entonces pero que a día de hoy, y como si se hubiera trazado un círculo en mi vida, todo vuelve a estar como aquel mes de hace un año.
En ese maravilloso mes que precedió a otros mucho mejores, fui flotando de buenas sensaciones en buenas sensaciones como nunca antes me había pasado. Dejé de lado todo lo que me hacía mal, desde relaciones que podrían haber sido sentimentales hasta personas que a día de hoy siguen lejos. Dejé de lado a todos aquellos que no me valoraban y que lo único que intentaban era mangonearme, sacar un beneficio para ellos aprovechándose de mi.
Conseguí algo que ansiaba con todas mis fuerzas. Una llamada de teléfono diciéndome que querían entrevistarme para un puesto de trabajo que acabaría siendo la experiencia más gratificante que he tenido en mi vida. Sentirse de repente valorado, saber que cuentan contigo que te felicitan por lo que haces, que conoces a personas geniales con las que tengo la suerte de poder contar a día de hoy. Todo eso traído con una simple llamada de teléfono. (Aún doy las gracias por no ponerme ese día los cascos con la música a todo volumen en mi casa).
Y siguiendo el consejo que me dio un amigo empecé a dejar de mirar el suelo mientras caminaba. Comencé a mirar a los ojos a las personas con las que me cruzaba, pero justamente el despiste, las luces bajas de intensidad del bar o simplemente el estar riéndome con mis amigas, me hizo perderme lo que llevaba buscando tanto tiempo. Tenerlo delante de ti y no darte cuenta es complicado, menos mal que la vida te ayuda y el destino te empuja a volver a encontrarle aunque sea en una red social.
La misma que fue testigo con el paso del tiempo de las palabras de amor que nos dedicábamos y de los momentos que pasamos juntos.
Y ahora ¿qué?...
Marzo de 2016. Soy un año más mayor. Tengo un año más de experiencias, tanto de las buenas como de las malas, y de todas he sacado en claro que lo que pasa pasa por algo. Que el tiempo pone a todos en su lugar y que los que un día pueden estar arriba otros pueden estar abajo. Que no hay nadie imprescindible y que si me equivoque en algunos momentos no volvería atrás a cambiarlo. Si hice lo que hice fue por algo.
No sé si este marzo será como el pasado, pero si consigo que sea como la mitad del anterior volverá a ser el mes más feliz de mi año.
Bienvenido marzo. Deja todo lo bueno que tengas para mí y saca lo malo.
martes, 16 de febrero de 2016
Aprende como hacerlo
Soñadores!!! Ya estoy por aquí de nuevo
Esta tarde subí a mi cuenta de Instagram (@estheraricha) una foto de un peinado que he descubierto esta tarde trasteando por internet. Y quería compartirlo con vosotr@s porque me parece un recogido muy fácil de hacer con el que parecerá que te has pasado toda la tarde arreglándote pero que en realidad se tarda menos de cinco minutos en hacer.
Se trata de este
Para todas aquellas que tengan prisa pero quieren ir decentemente peinadas atentas porque os cuento como se hace.
COSAS QUE NECESITO
- Un peine
- Gomitas para el pelo (de las pequeñas)
- Horquillas (tanto de moño como de las normales)
COMO SE HACE
1. Lo primero que hay que saber es que da igual el tipo de pelo que tengamos. Da igual si es liso o rizado (yo hoy lo llevaba liso pero mi pelo en realidad es ondulado). Podemos cepillar el pelo si lo queremos todo más compacto, o bien podeis hacer como yo que solo me lo he peinado con la mano.
Hacemos una separación de pelo con la ayuda de un peine de modo que hagamos una linea horizontal en la cabeza separando dos mechones. En la primera separación nos haremos una coleta a una altura media de la cabeza con las gomas elásticas pequeñas. En la otra parte de pelo que nos queda repetiremos el proceso haciendo una coleta en este caso baja.
2. Cuando tengamos las dos coletas haremos dos trenzas en cada uno de los mechones que nos quedaron al hacer el paso 1. Si queremos dar más volumen al peinado para que parezca que tenemos más pelo podemos sacarnos y abrirnos las trenzas con los dedos.
3. Una vez que estén las trenzas comienza la parte más "complicada" del peinado. Cogeremos la trenza de arriba y la enredaremos alrededor de la trenza baja haciendo un circulo. Mientras lo hacemos hay que ir colocando las horquillas para que el moñete se sujete y no se nos salgan los pelillos o se nos deshaga. Después cogeremos la otra trenza y repetiremos el proceso pero esta vez enredándolo hacia el lado contrario. La sujetaremos con horquillas también y ¡listo! ya tenemos el recogido terminado.
¿Habéis visto que sencillo? En serio se tarda solo cinco minutos en hacerlo. Yo para darle un toque algo más desenfadado me he sacado algunos mechones de la parte delantera (como se intuye en la foto de arriba)
Probad y veréis que el resultado es más que satisfactorio. Yo prometo ir subiendo más peinados chulos que encuentre y que sean fáciles de hacer.
Chaitoooo!!!
domingo, 14 de febrero de 2016
¿Por qué un 14 de febrero? ¿Por qué no siempre?
14 de febrero de 2016.
Te presentas ante nosotros lluvioso. Lo haces aposta ¿verdad?, pensarás "si llueve y hace frio quizá lo que más apetezca sea acercarse a alguien que te de calor y pasar el día juntos". Y supongo que serán muchos los que asientan y digan "claro que sí, tu si que sabes".
Yo me niego a pensar que el 14 de febrero tengo que querer más a la persona que tengo al lado. Agasajarla con cenas y regalos, tarde en el cine, noche en un hotel. ¿Por qué ese día? Porque no celebrarlo todos los días de nuestra vida.
Por norma general no me gusta ser sorprendida. Me dan miedo las sorpresas, siempre pienso ¿y si no me gusta? pero luego cuando llega el momento me relajo y disfruto. Y esa sensación es la que me gusta tener todos los días. La de incertidumbre de no saber si la vida o tu pareja te sorprenderá de alguna manera. Aunque sea con una simple flor con forma de huevo.
Yo quiero igual 14 de febrero que el 5 de marzo. Porque no necesito que me den el cielo ese día y no creo que sea necesario que yo lo entregue. Porque si estas enamorado lo estás todos los días. Hoy es fácil demostrar amor, todo el mundo espera que lo hagas. Lo complicado es demostrarlo después de una pelea, después de un mal momento... ahí es cuando realmente se demuestra que quieres a la persona.
Pero ya no hablo únicamente del amor de pareja. Cuantas veces nos arrepentimos de no decir TE QUIERO a aquellos que nos rodean ¿miles? ¿cientos?, y siempre nos pasa que nos damos cuenta cuando ya es tarde.
El decir te quiero puede darnos miedo, con esas dos simples palabras te abres completamente y a nadie le gusta sentirse vulnerable. Pero ¿y si le damos la vuelta? y si pensamos que con esas dos palabras lo que precisamente consigues es hacerte fuerte. Simplemente porque durante el tiempo que las pronuncias la persona al otro lado que las recibe es feliz. Y no hay nada que te pueda hacer más poderoso que el hacer feliz a los de tu alrededor.
Por eso hay que demostrar y querer durante los 365 días del año, no solamente el 14 de febrero. Mañana es el momento perfecto para hacer algo por quien quieres. Ya sea tus padres, tus amigos, tu pareja o el vecino del bloque de enfrente. Pero hazlo. Que no te de miedo. Nadie rechaza un gesto bonito de otra persona.
Y si estás soltero y piensas que este día es una mierda, levanta la mirada del suelo y busca a tu alrededor. Quizá el 14 no pero el 15 encuentres donde menos esperas al amor de tu vida. Y sino quiérete un poco tú que siempre viene bien.
Yo os lo digo con la boca grande OS QUIERO. A todos y cada uno de los que leáis este post. No de igual manera claro está porque sino tendría un serio problema... pero OS QUIERO porque de alguna manera y a vuestro modo me hacéis feliz día tras día.
martes, 9 de febrero de 2016
REFLEXIONES
Hola de nuevo a todos.
Sé que no tengo perdón de Dios. Sé que he estado mucho tiempo con la habitación cerrada, pero cuando pasas por malas rachas, de esas en las que no te apetece ni levantar las persianas y prefieres que todo siga oscuro no me veía con las fuerzas necesarias para haceros partícipes de lo que me pasaba.
No voy a hablar de las situaciones o hechos que me llevaron a cerrar durante una temporada la puerta. Creo que la mejor manera de continuar con todo es dejando el pasado donde tiene que estar... atrás. Los que por suerte o por desgracia (depende del momento en el que me pillaran) han estado a mi lado saben como me he sentido y con eso me vale.
Pero si que me gustaría agradecer a esas personas que si que estuvieron todo lo que hicieron por mi. Desde intentar levantarme una sonrisa, llevarme de compras, sacarme a cenar o simplemente dejar que me diera el aire. GRACIAS.
No voy a negar que he echado de menos a personas con las que contaba, tal vez porque yo si que estuve en sus peores momentos, pero cada persona es un mundo. Y en cada conciencia queda lo que uno hace.
Es cierto al cien por cien que realmente ves a las personas cuando estas mal. Ya me lo decía mi madre "para las buenas todo el mundo corre en tu dirección, para las malas...muchos corren en dirección contraria". Y la soledad es buena cuando la decide uno mismo, pero es muy mala compañera de viaje cuando no la eliges tu sino que te la dan impuesta. Os lo aseguro he vivido las dos situaciones.
Por eso, y supongo que gracias a una conversación nocturna llegada en el momento adecuado, he abierto los ojos. Me considero una tia fuerte, una tia fuerte que ha pasado por un bache en su vida, pero como me dijo la otra persona en esa conversación el bache hay que superarlo, hay que mirar al frente al futuro. El futuro es donde está la vida que quiero tener y ahí es donde me dirijo sin mirar atrás.
Quiza todo lo malo con lo que me ha tocado convivir estos últimos dos meses lo que deja es espacio a todo lo bueno que viene. Ese trabajo soñado, ese paseo en coche conduciendo yo con las ventanillas bajadas y la música de Izal sonando a tope, ese beso en la comisura del labio... Todas esas cosas que me merezco vivir con una sonrisa en la cara y con la total satisfacción de que las he logrado por mi sola.
Desde ahora en adelante la habitación vuelve a estar abierta. He subido la persiana, corrido la cortina abierto la ventana y dejado que se ventile todo. Y sobre todo he dejado pasar la luz de nuevo. Basta ya de oscuridad.
Lo más bonito que tengo según los que me quieren son mis ojos, dejemos que la luz vuelva a hacerlos brillar.
Porque como dice Beyonce en su última canción Runnin ... "si me pierdo a mi misma, lo pierdo todo".
Y yo hoy puedo decir que, por fin, ... me he encontrado.
martes, 17 de noviembre de 2015
"Pídeme lo que quieras". De nuevo entre nosotras.
![]() |
| Fragmento de Pídeme lo que quieras |
¡¡¡Soñadores!!! Estoy
de nuevo por aquí esta vez para acercaros al mundo “Pídeme lo que quieras” de
la mano de Megan Maxwell su escritora. Supongo que más de uno de vosotros no os
sonará ni la escritora ni los libros tan siquiera, y es por ello por lo que
quiero hablaros de ellos.
Los descubrí
casualmente en uno de mis muchos trayectos en metro camino de la universidad.
La chica sentada enfrente de mí parecía entretenerse con el libro que tenía
entre sus manos. Recuerdo que hacía gestos raros, se reía y miraba de un lado
para otro como comprobando que nadie de alrededor estuviera mirándola (lo
siento chica del metro, pero yo lo hacía disimuladamente).
Total que en un
esfuerzo para que ella no se diera cuenta conseguí leer el título del libro que
había en la portada "Pídeme lo que quieras" (vaya que nombre más
sugerente, pensé).
Así que rauda y
veloz busque en internet información sobre él y cual fue mi sorpresa cuando al
leer la sipnosis era de ¡¡temática erótica!! Después de haber disfrutado, como
casi todas las féminas de este mundo del querido señor Grey, pensé "que
mejor manera que seguir aumentando la lista de hombres "inexistentes"
que con el señor Zimmerman", así que me hice con el primer volumen y
comencé a leer.
Para todas
aquellas que digan "bueno es que si va a ser un libro más de lo mismo paso
de leerlo" deciros que efectivamente la historia entre Cincuenta Sombras
de Grey y Pídeme lo que quieras es muy parecida; es el carácter de los personajes
lo que realmente les diferencia.
Para que lo
entandáis, si os habéis leído Cincuenta Sombras y pensáis como yo, la
protagonista femenina es demasiado “sumisa” (cosa que al señor Grey realmente
le encanta), pero esa sumisión puede hacer que acabes harta de que Anastasia no
tenga sangre en las venas sino horchata, que discuta con él y a las dos páginas
ya vuelvan a ser uña y carne (a mí los cabreos me suelen durar algo más para
que negarlo); además una cosa es ser alguien impresionante y otra muy distinta
es el grado de perfección de él, que aparte de millonario es guapo a rabiar,
joven y soltero (seamos sinceros esos hombres no existen y en caso de que
existan están más que escondidos).
Y es ahí donde
Megan Maxwell hace el cambio más significativo. Ambos protagonistas de su
historia son personas de carne y hueso, de esas que te puedes encontrar por la
calle. Él, Eric Zimmerman, es un empresario alemán que tras la muerte de su
padre decide instalarse en Madrid y ponerse al frente de la empresa familiar.
Ella, Judith Flores, es una española que en tiempos de crisis aguanta en una
empresa en la que no se siente valorada, la misma empresa de la que él se hará
cargo. Y es ahí donde se encontrarán por primera vez y donde comenzará su
historia, una historia llena de pasión donde cada uno descubrirá un nuevo mundo
en manos del otro.
Muy bien
repartidos los papeles nos encontramos con una mujer que no se deja llevar por
todo lo que él diga, que toma sus propias decisiones, con un carácter pasional,
un carácter muy español para que negarlo. Mientras que él es el fiel reflejo
del alemán serio, distante, frío, que no muestra sus sentimientos ni aunque le
peguen, pero que llega a querer (a su manera) como nunca antes había querido.
Además cuenta con
unos secundarios partícipes en todo momento de la historia y que tienen sus
propios problemas, sufren, aman, ríen, lloran. Lo que ayuda a dar más
credibilidad a lo que nos va narrando la autora. La familia de ella una familia
humilde andaluza, frente a la familia de él alemana con su seriedad y con un
nivel adquisitivo bastante más alto provocan escenas realmente cómicas.
Hasta ahora eran
tres libros, libros que devore uno detrás del otro porque aparte de que me
enganchó la historia son muy sencillos de leer. Acabas con uno y ya quieres
saber como seguirá la vida de los protagonistas, si vivirán en Madrid o en
Munich, si seguirán juntos o no, si el maldito sobrino de él le dejará de hacer
la vida imposible a ella.
Y de ahí que este
de enhorabuena porque este pasado cinco de noviembre salió a la venta la cuarta
parte “Pídeme lo que quieras y yo te lo daré”. Supongo que yo esperaré a las
navidades para hacerme con él, y os animo a que si todavía no os habéis leído
ninguno de los tres anteriores lo hagáis. Porque en serio a mi no me han
defraudado ni un poco y aparte de entretener, el libro también puede enseñar
cosas nuevas (ya sabéis a lo que me refiero pillines), así que no dudéis en
pedirlos para Reyes o Papá Noel (a vuestra libre elección) y a disfrutarlos.
TÍTULOS DE LOS
LIBROS
- Pídeme lo que
quieras
- Pídeme lo que
quieras ahora y siempre
- Pídeme lo que
quieras o déjame
- Pídeme lo que quieras y yo te lo daré
lunes, 2 de noviembre de 2015
"Marte". Perderse en el espacio mola.
Good Morning Dreamers !!!
¿Qué tal ha ido el fin de semana? Supongo que más de uno estará aún de resaca post Halloween intentando recuperarse de los sustos dados y encontrados por el camino, y quizás esa "resaca" será mucho más llevadera si como más de uno que conozco habéis podido disfrutar del puente (que suerte tenéis algunos).
Para aquellos que como una servidora tienen que trabajar y también para todos los que estáis por aquí tirados en el sofá, llega una nueva entrada de "La Crítica de la Semana"... (sonido de aplausos y vítores... ¡lo siento! el madrugar me afecta la cabeza)
Bien vayamos por partes. Hoy quiero acercaros a la maravillosa, espectacular, intrigante, cómica y gran película "Marte" de Ridley Scott. Como podéis percibir por el tono amable que he utilizado en la entradilla me ha encantado, bueno mejor dicho me ha requete encantado.
Que bonito es cuando vas con cero expectativas al cine, simplemente por el hecho de acompañar a tu novio, y sales maravillado con lo que has visto. Con esa sensación de decir "quiero esa película en DVD".
Para aquellos que aún hoy no hayáis oído hablar de Marte os pongo en antecedentes. Está basada en una novela ficticia escrita por Andy Weir, quién fue publicándola por entregas en su propio blog pero a petición de sus seguidores decidió ponerla a la venta en Amazon por 0,99 dolares.
Aunque en un principio se decantaron por el guionista Drew Goddard para llevarla hasta la gran pantalla, este decidió salir del proyecto y fue a caer en las manos de Ridley Scott quien decidió retrasar la secuela de Prometheus.
La película nos cuenta la historia de superación a la que se ve sometido el astronauta Mark Watney cuando es abandonado por su tripulación en Marte, creyéndolo muerto, después de una tormenta de arena.
Al despertar comprende la situación a la que se va a tener que enfrentar. Vivir en un planeta solo, con un abastecimiento limitado para sobrevivir y sabiendo que en caso de empezar una misión de rescate tardarían cuatro años en llegar hasta él. (Yo personalmente sucumbiría a la tristeza y apatía y no sabría como reaccionar).
Pero no es el caso del protagonista quien decide ser optimista y emprender una serie de acciones que le lleven a sobrevivir el mayor tiempo posible en el planeta rojo, y a comunicarse con la NASA para hacerles saber que sigue vivo.
Para mi gusto está perfectamente narrada. Es increíble como van alternando los dos escenarios, el de la soledad de Watney y el de la desesperación de la Tierra por traerle de vuelta. Van hilados perfectamente quitando tensión a la situación con elementos cómicos y diálogos perfectos. Incluso los monólogos del protagonista narrando su diario personal son un acierto al 100%. Consiguen que hasta el espectador desde la butaca se llegue a plantear coger una nave espacial e ir por si mismo a Marte a rescatarle. Hay personas que comentan que la película no tiene un antagonista o un personaje "malvado", pero a mi entender el gran antagonista del film es el propio planeta y el miedo que le provoca la incertidumbre al protagonista.
Sobre la fotografía, el paisaje de Marte es recreado a la perfección con una mezcla de tecnología y localizaciones reales. Matt Damon, quien da vida a Mark Watney, rodó solo durante cinco semanas consecutivas en el desierto de Wadi Rum en Jordania. Es por ello que el actor no coincidió con sus compañeros de reparto hasta casi el día de la presentación de la película. La música también es un gran elemento, cuenta con una maravillosa banda sonora que combina las creaciones del compositor Harry Gregson- Williams con canciones de la gran etapa "disco", con grupos como Abba que te hacen bailar dentro de la sala.
En cuanto a la parte artística inmejorables las actuaciones de Matt Damon (que ya se está empezando a encasillar en papeles en el que le tienen que ir a rescatar como ya le sucedió en Salvar al Soldado Ryan), un Jeff Daniels magnífico interpretando al director de la NASA (y que a mi me recordó en sus actitudes a los políticos que tenemos ahora entre nuestras filas), Sean Bean poniendo el punto cómico y haciendo preguntarse al espectador "cuando morirá" como viene siendo habitual en todos sus papeles, y una gran Jessica Chastain ejerciendo de capitana de la nave (si lo reconozco soy muy fan de esta actriz).
Como curiosidades comentaros que 50 páginas del guión se basan en material proporcionado por la propia NASA quien solo deja que se haga referencia a la institución en caso de que sea de manera seria y haciendo honor a la verdad; y que los primeros que pudieron disfrutar de un pase privado de la película fueron los astronautas de la Estación Espacial Internacional con un mes de antelación y desde el espacio, como hizo saber uno de ellos desde su cuenta de Twitter.
Entonces recapitulando Marte es un peliculón de dos horas y veinte minutos. Que se pasa rápido, que te hace contener la respiración y empatizar desde el momento uno con el personaje protagonista. Que tiene una fotografía perfecta y una música que atrapa. Y sobre todo es una película que recomiendo verla en el cine para disfrutar del espacio en toda su plenitud.
La califico con un pedazo de 10 y os invito a que la disfrutéis tanto como yo lo hice.
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