martes, 13 de octubre de 2015



Buenas soñadores

¿Cómo os han tratado los días desde la última vez que contactamos? ¿Habéis tenido un puente provechoso?
La verdad es que no sé si a vosotros os pasará lo mismo que a mí, pero tengo la sensación de que cuantos más días libres tengo menos descanso.
Se supone que los fines de semana están hechos para descansar después de una larga semana de trabajo. Pero yo lo que hago es cargármelo de cosas que no puedo hacer a diario. Y si ya encima juntas más de dos días de asueto ¡apaga y vámonos! no paro.

Mi planning comenzó el viernes y duró hasta ayer mismo lleno de cosas que hacer. Visitas a lugares nuevos, risas, tiempo en pareja con las amigas etc... así que poneos cómodos y empecemos con el recorrido





Todos los que me conocen saben que desde hace años los viernes son sagrados para mí y mis amigas. Siempre que podemos quedamos ese día. Cuando éramos pequeñas solo podíamos permitirnos unas chucherías en la plaza del pueblo, con el paso de los años nos fuimos aficionando a tomar algo en nuestro bar, el Evano, y ahora que la mayoría tenemos un trabajo solemos hacer cena más copa, con el único objetivo de cotillear, contarnos como ha ido la semana, las buenas nuevas que tenemos en nuestra vida, etc. Este viernes decidimos probar un sitio nuevo que me habían recomendado para cenar. Se trata de un japonés llamado Shibuya (Avenida de Madrid 25, Nave 4C, Arganda del Rey). Recomendable al 100%, tienen una amplia carta llena de típicos platos asiáticos, una decoración muy bien ambientada: punto aparte el decir que te facilitan el comer con palillos, (cosa que yo soy incapaz de hacer), ya que te dan una especie de "ayudadores" para que puedas usarlos como todo un experto. El precio es bastante asequible y además puedes alargar la cena tomándote la copa en el mismo lugar.

(Os dejo el enlace de su página web por si queréis verlo más detenidamente: http://restauranteshibuya.es/index.html )





El sábado tuve la oportunidad de conocer el pueblo donde tanto tiempo ha pasado mi pareja cuando era pequeño, además de pasar una agradable velada con sus tíos y primos conociéndonos en persona. Santa Cruz de la Zarza es un pueblo pequeño pero que cuenta con monumentos en cada una de sus esquinas. El arco de la Villa, dos iglesias imponentes (una de ellas cuenta con una vista panorámica del pueblo preciosa), casas antiguas llenas de escudos nobiliarios. En fin un pueblo digno de visitar y descubrir algo de su pasado histórico. Acabando ya el día decidimos tener una noche de relax en su casa sentarnos en el sofá y ver una película de la que él me ha pedido que haga una crítica al más puro estilo de las que hago ahora. Así que atentos a lo que pueda escribir en breve.




El domingo fue el día destinado a la amistad. Nos esperaba San Lorenzo del Escorial, con su maravilloso monasterio. Cogimos a "Astrito" (la nueva adquisición a motor de una de las chicas) y nos fuimos para allá con más nubes que sol pero con unas ganas tremendas de pasar un día diez. Y así fue.
Recomiendo a todo aquel que no haya visitado este monumento que lo haga. Que se pierda entre las estancias de tan histórico lugar. Que se empape de la historia que nos acercan los guías. En serio digno de ver. Comimos en un sitio pequeño pero muy acogedor. El restaurante "El Candil", abierto desde 1956, nos ofrece en su carta platos exquisitos y con un trato inmejorable.
Acabamos el día haciendo una cena con sabor mejicano y con una partida de "Party" de esas que dejan momentos memorables.


Y para acabar y ya el día de la Hispanidad, este 12 de octubre, decidí relajarme y pasar más tiempo en casa. Aunque la pereza no me impidió el quedar para tomar algo con una amiga a la que veo con menos frecuencia de la que querría.


He acabado cansada pero llena de alegría por todo lo que he hecho, y en la compañía de quién lo he hecho.
Contadme ahora vosotros que habéis estado haciendo en este puente.
Hasta la próxima soñadores.